"Una buena parte de lo que hoy es Extremadura no podría entenderse sin el influjo de aquellas tierras. El arte, la gastronomía, el habla, la toponimía..., en definitiva, una importante porción de lo que significa ser extremeño nos vino impuesto -en buena medida- del otro lado del mar y se quedó aquí para siempre. Igualmente, para un nutrido grupo de extremeños, América se convirtió en un segundo hogar (...) Participaron en su descubrimiento, cinquistaron nuevas tierras en nombre de la Corona y se asentaron en ella como nuevos pobladores ayudando a colonizar aquel espacio desconocido". Extremadura. La Historia. Periódico Hoy, Badajoz, 1997, págs. 233-234.